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COMUNIDADES INDIGENAS
Pueblo Tzutuhil de Santiago Atitlán
El término Tzutuhil significa “la flor de las naciones”. La capital de esta “nación” es Santiago Atitlán, un pequeño pueblo que ha sido, y es, uno de los centros de la resistencia indígena contra la dominación blanca.
Es, un importantísimo lugar de culto religioso en el que es posible encontrar en todo su dimensión las diversas creencias religiosas de Guatemala: católica, evangélica y costumbrista. Uno de los exponentes más fuertes de la religión indígena o costumbrista, que es un acusado sincretismo maya-católico, es Maximón una divinidad sincrética cuya cofradía está en Santiago Atitlán.
Cuentan los viejos del lugar que Maximón, nombre que mezcla al Dios maya Mam y al santo San Simón, vivió en el pueblo hace mucho tiempo y se quedaba cuidando de las mujeres mientras los hombres trabajaban.
Misteriosamente algunas mujeres quedaron embarazadas sin estar sus maridos presentes por lo que este personaje fue acusado y sometido a torturas, entre ellas cortarle los pies.
A su muerte se convirtió en ser venerado con fama de adultero y pendenciero.
Hoy en día acuden de toda Guatemala para hacerle peticiones relacionadas con el sexo, el dinero o el alcohol.
El viajero que lo visite deberá ofrendarle cigarrillos, dinero y alcohol que los mismos cofrades venden en su capilla itinerante.
Quiché
Durante los años inmediatamente anteriores a la llegada de los conquistadores españoles, el pueblo quiché dominaba, política y militarmente, el área que conocemos como altos de Guatemala.
Otros pueblo como los Cakchiqueles o los Mam les disputaban ese privilegio pero ellos, sin duda, eran los más fuertes. Su capital Utatlán, construida sobre un promontorio, se encuentra muy cerca del pueblo de Santa Cruz del Quiché.
Hoy en día los Quichés ocupan un territorio similar pero su fuerza se ha debilitado, sobre todo en lo relativo a modos de producción, religión y relaciones sociales.
Pero en el fondo, aunque numerosos elementos externos pudieran demostrar lo contrario, los quiché, como el resto de pueblos mayas, siguen sujetos a su subconsciente prehispánico.
Es habitual encontrarlos al amanecer haciendo sus ritos ancestrales en los escalones de la iglesia de Chichicastenango o en el cerro Tuscaj donde realizan ofrendas al Pascual Abaj.
Los Mam
Antes de la llegada de los españoles el Mam fue un pueblo poderoso que dominó toda la zona ocupada por el macizo de los altos Cuchumatanes.
Su capital, Zaculeu, está en una meseta rodeada de barrancos, cerca de la actual capital del departamento Huehuetenango.
Durante la colonia se fueron replegando hacia los valles más escondidos y hoy habitan principalmente en los alrededores de dos poblaciones como son: San Juan Atitlán y Todos Santo Cuchumatán.
Sus vidas no se diferencian mucho de las del resto de indígenas guatemaltecos, pero ellos, por su aislamiento, han conseguido conservar mejor algunos elementos culturales inequívocamente prehispánicos.
San Juan Chamula y Zinacatan
Estos pueblos Tzotziles están muy cerca de San Cristóbal de las Casas y son los más visitados por los turistas, lo que ha llevado a las autoridades a regular, mediante pago este ingreso.
Las conflictivas relaciones entre los indígenas y los colonos chiapanecos han tenido siempre en estos pueblos uno de sus focos principales.
Son el centro neurálgico de la resistencia indígena. Todo lo que represente una agresión hacia sus modos de vida es motivo de conflicto.
Aquí surgieron las grandes rebeliones indias contra el intento de la iglesia en el siglo XVIII de eliminar la idolatría.
Aun hoy las luchas entre católicos costumbristas y evangélicos suelen acabar con violentos enfrentamientos.
Aquel visitante que se acerca y penetra en las iglesias ha de guardar un profundo respeto a las reglas locales si no desea tener problemas.
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