Parajes Naturales
Lago Atitlán
Afirman los geólogos que su formación se debe a la gran explosión de un volcán hace millones de años.
De ser así, los tres volcanes que lo rodean habrían surgido del fondo de las aguas que llenaron el cráter de aquel volcán.
Sea como fuera, este accidente geológico es uno de los más bellos experimentos que la naturaleza ha realizado consigo misma.
Aun no se ha encontrado el fondo, aunque las últimas mediciones hablan de 600 metros y de una más que probable conexión subterránea entre el lago y el océano Pacífico.
En sus orillas viven, desde hace cientos de años, diversos grupos indígenas de origen maya, cuya relación con el lago es de absoluta complicidad.
Dos grupos principalmente son quienes lo comparten: tzutuhiles y cakchiqueles, que se dividen en numerosos pueblecitos.
Panajachel, el más grande de estos, ha sido ya tomado por los hoteles y restaurantes turísticos, aunque aun conserva parte de su sabor original. Otros como: San Pedro, San Antonio o Santiago conservan la vida tradicional.
La aparente docilidad de las aguas del lago no es más que eso, apariencia. En las tardes, un viento llamado Xocomil, sopla del sudeste formando remolinos y olas hasta de dos metros que son muy temidas por los pescadores.
Cuenta una leyenda local que el viento es provocado por un gigante que, una vez vencido por los lugareños, fue decapitado, siendo su cabeza lanzada al agua.
Para vengarse, sopla con fuerza en las tardes provocando la zozobra de la débiles embarcaciones.
Altos Cuchumatanes
Poderosas fuerzas geológicas hicieron surgir del fondo de los mares este macizo que culmina en el pico Xemal, a 3.900 m de altura.
Los relieves abruptos, los valles, las laderas lisas, las mesetas y las cimas de las rocas han dado a esta meseta calcárea cárstica la denominación de “cordillera de pisos”.
Las especies resinosas que la cubrían antaño han sido sustituidas por una vegetación escasa de cardos e hierba seca, aunque sobreviven, bajo el vuelo de las aves de presa, los coyotes, pumas y jaguares que confieren a la zona un aspecto salvaje.
Las aldeas de los Mam, habitantes naturales del lugar, se han instalado en los valles laterales, menos fríos pero más húmedos.
Agua Azul
Entre Palenque y San Cristóbal de las Casas hay un pequeño río cuyos bruscos cambios de nivel forma deliciosas bañeras en las que el agua se torna color turquesa, formando en su caída, cascadas y pequeñas piscinas naturales que hacen las delicias del bañista. A este lugar le llaman Agua Azul.
Cayos de Belice
Dicen los expertos que los cayos de Belice forman parte de la segunda barrera coralina más importante del mundo, después de la de Australia.
Esta singularidad permite a los cientos de islotes que corren paralelos a la costa de Belice ser un lugar privilegiado para el disfrute de los deportes náuticos y especialmente el submarinismo.
Río Dulce
El llamado río Dulce es una boca de agua que une el lago Izabal con el Caribe guatemalteco.
Tiene 38 Km de longitud entre el puente y Livingston.
La última parte, ya cerca del océano, transcurre formando estrechos meandros y encerrado entre dos paredes con abruptos barrancos cubierto de una densa vegetación.
En sus orillas se levantan numerosas casas de paja y caña propiedad de indios Kekchí y mestizos emigrados del altiplano que viven de la pesca y el comercio por el río.
Petén Itza
El lago Petén Itzá ofrece una visión idílica de la selva del Petén.
Recorrerlo en lancha al atardecer es un placer para los sentidos que se regalan con la observación de los animales que salen a comer.
Pero además de un lugar paradisiaco para el visitante, este lugar fue el hábitat para el último reducto de los mayas clásicos antes de su conquista definitiva.
Los Itzaes, huidos del Yucatán, se escondieron aquí y aguantaron los ataques europeos hasta bien entrado el siglo XVII.
Hoy, sus habitantes luchan con las imprevisibles crecidas del lago al que tampoco pueden dominar.
Isla Mujeres
Isla Mujeres está situada a tan sólo unos kilómetros al norte de Cancún y mide 7 Km. de largo y entre 300 y 800 de ancho.
Su nombre se lo puso el conquistador español Francisco Hernández de Córdoba que observó allí diversos ídolos femeninos a los que veneraban los habitantes de la isla.
El principal atractivo de la isla son sus playas de aguas turquesa y finas arenas blancas que son un paraíso también para los submarinistas que tienen en la fauna submarina de la zona un auténtico tesoro.
Durante siglos la isla fue también un escondite de piratas como Pierre Lafitte que fue herido y muerto allí por los españoles.
Laguna de Petexbatun
Al Oeste de Sayaxché, en el Petén guatemalteco, y siguiendo el río Pasión, se llega a la laguna de Petexbatún.
Esta laguna y sus pequeños ríos tributarios fueron en la antigüedad una vía de comunicación vital en las relaciones comerciales entre las ciudades mayas.
Hoy, y también entonces, es un paraíso tropical en el que el viajero puede disfrutar con la observación de aves y todo tipo de fauna selvática.
En sus orillas y en las de los ríos tributarios, están escondidas entre la jungla algunas de la ciudades mayas, como Aguateca y Dos Pilas, que dieron esplendor a esta civilización. |